Editorial

Analistas y expertos no terminan de ponerse de acuerdo acerca del proceso que viven las economías desarrolladas, y en particular las europeas. Se trate de crisis, retracción, recesión o desaceleración, lo cierto es que la situación tardará en volver a la normalidad —si es que tal palabra tiene algún sentido—, sobre todo si se insiste con recetas que llevan en sí mismas el germen del fracaso. Más que de crisis, quizás debería hablarse de transiciones hacia un nuevo escenario, que tendrá, como ya ha ocurrido en circunstancias similares, ingredientes de continuidad y de cambio, avances y retrocesos...

Editorial

 

Analistas y expertos no terminan de ponerse de acuerdo acerca del proceso que viven las economías desarrolladas, y en particular las europeas. Se trate de crisis, retracción, recesión o desaceleración, lo cierto es que la situación tardará en volver a la normalidad —si es que tal palabra tiene algún sentido—, sobre todo si se insiste con recetas que llevan en sí mismas el germen del fracaso.

Más que de crisis, quizás debería hablarse de transiciones hacia un nuevo escenario, que tendrá, como ya ha ocurrido en circunstancias similares, ingredientes de continuidad y de cambio, avances y retrocesos.

Lo cierto es que algunas de las certezas que acompañaron la globalización concebida como doctrina —es decir, como fin de la historia, y no como proceso histórico—, están de cierta forma en tela de juicio, pero una de ellas está decididamente en la mira. Se trata de los efectos que la liberalización absoluta de las finanzas ha tenido, y sigue teniendo, sobre la marcha de la economía y sobre la vida de los seres humanos.

Aunque el humor social nunca ha sido generoso con los magnates del dinero, las críticas no derivan esta vez de prejuicios atávicos, sino de una mera cuestión de supervivencia.

No se descree, en efecto, del valor del crédito ni de la importancia de las prestaciones bancarias para una adecuada marcha de la economía.

Lo que muchos cuestionan es que la producción agraria e industrial, los servicios, el transporte, los empleos y aun los estados nacionales estén sometidos a las imposiciones, las exigencias, las desmesuras y las mistificaciones de poderes que carecen de regulaciones y que se apropian de ganancias exorbitantes en desmedro del resto de los actores económicos y sociales.

Hay mucho de esto en la crisis europea, aunque no sea de buen gusto llamar a las cosas por su nombre.

 

Roberto A. Pagura / Director editorial


Noticias
OPERADORES LOGÍSTICOS

GEA comenzó a transportar buses y automóviles

GEA comenzó a transportar buses y automóviles
La empresa transportó también buses desde Mendoza hasta Ezeiza.

La primera operación consistió en el traslado de camionetas 0 km desde la localidad bonaerense de San Fernando hasta el parque industrial de Añelo, Neuquén.

+ Ver más

INFRAESTRUCTURA AEROPORTUARIA

TCA ya opera como Puerto Seco en Tucumán

TCA ya opera como Puerto Seco en Tucumán
El ministro Dietrich y el gerente general de TCA recorrieron las instalaciones.

Esta metodología permite acelerar los procesos de control. En lo que va de esta temporada, fueron despachados 750.550 kilos de limones en 560 pallets.

+ Ver más

ver todas


Usuarios
Usuario
Clave

Agenda

Acuerdos sobre nivel de servicio en logística

Arlog organiza este curso, cuyo objetivo es la comprensión de este aspecto central en la relación entre la empresa y su proveedor. El dictado comienza el lunes 11.

+ Ver más

Misión comercial a India y Vietnam

El Ministerio de Relaciones Exteriores invita a empresas argentinas a participar de esta visita destinada a promover la agroindustria y otros sectores productivos.

+ Ver más

Tecnicatura en Comercio Internacional

El Gobierno de la Ciudad convoca a inscribirse para esta carrera, no arancelada, que tiene una duración de tres años y se cursa en el Instituto de Formación Nº 5.

+ Ver más

ver todas

Editorial


TERMINAL C
   www.terminal-c.com.ar

Posicionamiento en Buscadores - eMarketingPro | Diseño Web - NetOne